Honramos nuestra tradición DE DÍA DE MUERTOS
Para mantener viva una de las principales tradiciones que nos dan identidad como mexicanos y mexiquenses, el Voluntariado del Poder Judicial del Estado de México recorrió diversos espacios de las cuatro regiones judiciales de la entidad, para instalar y encender, junto con las y los servidores judiciales, la ofrenda de Día de Muertos.
Todo inició el 24 de octubre, en el Patio Constitución del Palacio de Justicia de Toluca, donde el cempasúchil, la sal, el incienso, el papel picado y la luz de las velas, llenaron de color y aroma el corazón del histórico inmueble.
Alvis Gorostieta Uribe, Presidenta Honoraria del Voluntariado -quien encabezó al talentoso equipo de servidoras y servidores judiciales responsables de cada instalación- agradeció las manos voluntarias que hicieron posible este monumental altar que honra la memoria de quienes ya no están en este plano.

Por su parte, María Alejandra Almazán Barrera, Magistrada integrante del Órgano de Administración Judicial, resaltó que esta tradición es una expresión profunda de nuestra identidad y espiritualidad que le da sentido a la cultura mexicana.
En este marco, el Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia Héctor Macedo García, narró algunas historias y anécdotas de los espíritus que habitan el Palacio de Justicia de Toluca y que se han transmitido por generaciones.
El 27 de octubre correspondió a los juzgados de Lago de Guadalupe, en Cuautitlán Izcalli y el 28 a los juzgados Civiles y Familiares de Ecatepec, donde a la luz de las velas y el aroma del incienso, se honró esta tradición ancestral, transformando el lugar en un espacio de memoria y cariño para quienes han partido.



Finalmente, el 29 de octubre en el edificio de Juzgados Civiles de Amecameca se llevó a cabo el encendido del altar que simbólicamente representa el puente entre el recuerdo y la eternidad, donde florece el cempasúchil y la luz de las velas guía a quienes ya no están con nosotros. Alvis Gorostieta calificó la ofrenda como una expresión de respeto, amor y orgullo que mantiene vivas las raíces mexicanas.







