EVALUACIÓN PARA GARANTIZAR INSTITUCIONES MÁS SÓLIDAS: TRIBUNAL DE DISCIPLINA JUDICIAL
En un contexto donde la confianza pública se vuelve clave, evaluar el desempeño de quienes juzgan se convirtió en el Poder Judicial del Estado de México en una pieza central para garantizar instituciones más sólidas, transparentes y cercanas a la gente.
Con esa lógica, desde marzo de 2026, el Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ) puso en marcha el proceso de evaluación dirigido a magistradas, magistrados, juezas y jueces electos por voto popular. Esta acción responde a la Reforma Judicial estatal y marca el cambio de pasar de un modelo reactivo a uno preventivo, donde la calidad del servicio se revisa de forma constante.
No se trata solo de calificar, sino de entender cómo funciona el sistema por dentro. La evaluación permite obtener datos claros sobre el trabajo de los órganos jurisdiccionales, detectar áreas de oportunidad y fortalecer la confianza de la ciudadanía.
En este engranaje, la Visitaduría General juega un papel clave. Es la instancia que coordina y supervisa todo el proceso, asegurando que cada revisión se haga con apego a la ley, bajo criterios técnicos, con transparencia y sin margen para decisiones arbitrarias.
La Unidad de Evaluación del Desempeño del Tribunal de Disciplina Judicial es la encargada de aterrizar el proceso. Diseña metodologías, aplica instrumentos y da seguimiento a cada etapa. Todo está basado en criterios previamente aprobados, lo que garantiza que los resultados no dependan de opiniones, sino de información verificable.
¿Qué se evalúa? Desde conocimientos jurídicos hasta habilidades prácticas, pasando por competencias técnicas y productividad. En pocas palabras, se revisa si quienes imparten justicia saben, pueden y cumplen con su función. Además, se incluye la voz de la ciudadanía. A través de cuestionarios y entrevistas, se mide la percepción de quienes usan el sistema judicial.







